La testigo Alejandra Sara Muruaga de Alonso declaró en el juicio por el secuestro y la desaparición de María de los Angeles Verón. Antes, brindó su relato a los jueces la testigo, Noemí Garzón, quien afirmó haber recibo amenazas de parte de Daniela Milhein, una de las 13 personas imputadas, para que cambie su declaración.
Muruaga de Alonso fue vecina de Susana Trimarco, madre de la joven desaparecida. Según la Justicia, la mujer recibió un llamado telefónico anónimo en el que le avisaron del secuestro de "Marita", y esta a su vez le avisó a Trimarco, señaló. El juicio pasó a un cuarto intermedio hasta el martes a las 8.30.
Momento de tensión
La jornada del juicio oral comenzó con una situación de extrema tensión. Garzón, quien sostuvo durante la investigación que Milheim le ofreció dinero para prostituirse, denunció que la imputada la amenazó para que cambiara su declaración.
Antes de someterse al interrogatorio, los abogados de la querella pusieron en conocimiento de los jueces que durante la madrugada fueron notificados por la Policía Federal por la amenaza que recibió Garzón. Por esta razón, solicitaron la detención de Milheim, en cuya casa habría estado retenida "Marita".
Mirta Lobo, madre de Garzón, respaldó la denuncia de su hija, al ser sometida a las preguntas de la querella y de los abogados de Milheim. Dijo que la acusada se presentó ayer en su vivienda para proferirle amenazas y condicionar así su testimonio. LA GACETA ©